Índice:
1. Introducción:
2. Manipulación del lenguaje
3. Métodos del Union Busting
4. Los mandos intermedios y el lavado de cerebro.
5. El caso de los controladores aéreos
6. Conclusión
1. Introducción:
Una de las acepciones del verbo inglés to bust es quebrar, así que
una traducción para el término Union Busting puede ser
“Quebrantamiento de sindicatos”. No es gratuito poner el término en
inglés dado que esta práctica proviene del mundo anglosajón,
concretamente de Estados Unidos, aunque últimamente parece ser que
también se está aplicando extensivamente en Gran Bretaña y como
veremos en muchos otros países como España.
Los empresarios tiranos consideran que un sindicato fuerte reduce los
beneficios del negocio y por tanto hay que debilitarlo o simplemente
destruirlo. La práctica del Union Busting persigue un único y
exclusivo objetivo: la destrucción total y absoluta de un sindicato o,
en su defecto, un debilitamiento tal que lo haga inútil e inservible.
Buscan destruir el espíritu colectivo y la solidaridad entre los
trabajadores, y harán absolutamente todo lo que sea necesario para
conseguirlo, ya se legal o ilegal. Pero lo que destruyen en realidad
es la seguridad de las familias afectadas y el bienestar de los
trabajadores y con ellos, el bienestar de toda la sociedad. Están
destruyendo vidas de personas.
El razonamiento que se esconde detrás de esta práctica es que los
sindicatos son malos para el negocio porque reducen los beneficios y
buscan mejoras laborales para los trabajadores: en sueldos, horarios,
seguridad laboral, seguros médicos y de vida, etc. Además la
protección que ofrecen los sindicatos también se extiende a
trabajadores no afiliados beneficiándolos de todas estas mejoras. Una
estadística de Estados Unidos deja claro que los trabajadores acogidos
a sindicatos ganan de media 9.000 dólares más al año que los que no, y
además tienen el doble de probabilidades de tener un seguro médico.
Otro de los paraguas de protección que ofrece un sindicato es la
negociación colectiva, en la que el grupo en su conjunto es el que
negocia y así es mucho más difícil presionar y amenazar a los
trabajadores individualmente para que acepten condiciones de trabajo
esclavistas.
Es habitual que empresas que aducen no tener dinero para conceder
mejoras a sus trabajadores y que se quejan de que los sindicatos les
van a llevar a la ruina con sus peticiones, encuentren la millonada de
dinero que cuesta contratar a una de estas empresas de Union Busting.
Para llegar a darse cuenta de hasta qué punto estas actividades
pueden ser destructivas, hay que mencionar el caso reciente de France
Telecom, cuyos empleados durante el proceso de privatización de la
empresa (al igual que la privatización actual de Aena) sufrieron una
campaña de Union Busting que llegó a provocar el suicidio de varias
decenas de empleados. La empresa de Union Busting que realizó la
campaña en este caso se llama McKinsey, al igual que en el caso de
Aena contra los controladores aéreos.
¿Alguien conoce una privatización que no acabe en numerosos
despidos?.

7.- ¿Y tú qué opinas?