Dos personas dialogan sobre el precio de un artículo.
Al no ponerse de acuerdo, una de ellas renuncia a negociar y llama a un matón.
El matón dispara con una pistola a la víctima y sugiere que negocie a la baja.
La persona herida acepta la negociación.

Dos entidades dialogan sobre un convenio.
Al no ponerse de acuerdo, una de ellas renuncia a negociar y llama a un “m”.
El “m” dispara con una pistola a la víctima y sugiere que negocie a la baja.
La entidad herida acepta la negociación.
Moraleja:
El “m” se convierte en héroe y sheriff.
La víctima se convierte en villano.

6 Comentarios
Escribe un Comentario»LOL
LOL!
Bueno, muy bueno
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón
QUIEN A HIERRO MATA A HIERRO MUERE
Ja ja ja.
La diferencia es que la persona que al final ha resultado herida tenía agarrada por los huevos a la otra y cada vez que se le antojaba un capricho le pegaba un apretóncito y le decía: dame más pasta, que agarrarte los huevos es una actividad que exige una cualificación muy grande y genera mucho estrés.