Autor: César J. Martínez Feijoo
Índice:
Introducción
1. Y todo comenzó…
2. Y los efectos perniciosos sobre la víctima (controladores)
3. Y con qué objetivo
4. Y las técnicas de los psicoterroristas
5. Y qué hay en la mente enferma de los que acosan
6. Y cuáles son las fases del psicoterror, acoso laboral o mobbing
7. Y ahora una curiosidad sobre el acoso individual
8. Y cómo debemos actuar
9. Referencias
Nota aclaratoria: Utilizo los términos “psicoterror” (creo que el término es de Iñaki Piñuel Zabala, ver referencias al final), “mobbing” y “acoso” como sinónimos.
Introducción
¿Estás harto de tener que justificar tu vida laboral ante los demás? ¿Estás harto de tener que dar explicaciones sobre lo que ganas o dejas de ganar? ¿Estás harto de la incomprensión generalizada hacia tu situación actual? ¿La situación que estás sufriendo te ha afectado a tu vida social y familiar?. Seguro que sí a todo. Lo malo es que esa incomprensión no sólo está instalada en una chusma borreguil ajena y distante, sino que está muy, pero que muy cerca de ti, en gente que se supone que tendría que apoyarte en estas circunstancias tan difíciles y no lo hace. Pero es aún peor, no sólo no te comprenden ni te apoyan, sino que se alegran de lo que te ha pasado porque te lo merecías… “es que ganas mucho”.
¿Te imaginas que el psicoterror que estás sufriendo como parte del colectivo de
controladores aéreos lo estuvieras sufriendo en solitario e individualmente hacia tu persona y no lo compartieras con el resto de tus compañeros? ¿Te imaginas la sensación de soledad, frustración e incomprensión que sentirías?
Pues puedes imaginártelo, aunque seguro que no puedes llegar a interiorizarlo lo suficiente, porque semejante circunstancia sólo se puede sentir si se sufre en propias carnes.
En el ámbito laboral el mobbing señala el continuo y deliberado maltrato verbal y modal que recibe un trabajador por parte de otro u otros que se comportan con él cruelmente, con vistas a lograr su aniquilación o destrucción psicológica y a obtener su salida de la organización a través de diferentes modalidades. El mobbing es un proceso de destrucción; se compone de una serie de actuaciones hostiles, que, tomadas de forma aislada, podrían parecer anodinas, pero cuya repetición constante tiene efectos perniciosos.
Esta definición sólo se puede aplicar parcialmente a la situación que estamos
sufriendo actualmente los controladores aéreos en España, porque el concepto de “mobbing” se refiere a un objetivo individual, no colectivo como en nuestro caso. Pero lo interesante es que el mobbing (individual) tiene tantos paralelismos con nuestro caso que hace muy interesante conocer el fenómeno y sacar conclusiones provechosas para nosotros como colectivo.
El psicoterror laboral no es un problema tan solo de los individuos que lo padecen o de los acosadores que lo desencadenan, sino que es un indicador y un síntoma de que las cosas no marchan bien en la organización. De ahí que nos refiramos a aquellas organizaciones en las que se produce el mobbing como “tóxicas”, debido a que trabajar en ellas resulta nocivo para la salud de muchos de sus trabajadores. Asumir que en una organización es normal o hasta deseable que se produzca el mobbing es un razonamiento patológico, que va en sentido contrario de cuanto establecen el sentido común y la ética.
Para señalar la existencia de riesgo laboral baste señalar cómo diferentes
investigaciones llevadas a cabo sobre mobbing estiman que uno de cada cinco suicidios tiene como causa primaria una situación actual de acoso moral en el trabajo de la víctima, o bien las secuelas de un acoso en el pasado que ha terminado por destruir la psicología de la víctima.
Una forma de pensar típica de las personas que no conocen el problema del
mobbing o acoso psicológico en el trabajo es la tendencia a pensar, de manera errónea, que este problema le sucede habitualmente a los trabajadores mediocres, a los incumplidores, a los que meten la pata. De este modo atribuyen la culpabilidad a aquellos que padecen el mobbing pensando que “algo habrán hecho”. Este tipo de error atribucional, ampliamente conocido en psicología, consiste en cargar la responsabilidad sobre las víctimas. Suele ser frecuente que hasta la misma pareja o cónyuge de la víctima incurra en él. Con ello rematan en el hogar la faena que los hostigadores laborales inician en el trabajo. Se puede decir que las víctimas que “han hecho algo” por lo general son trabajadores que destacan, con habilidades sociales y que no se han dejado manipular, no han seguido la corriente mayoritaria, son solidarios con los problemas de sus compañeros, o simplemente tienen una vida personal satisfactoria que provoca la envidia de los demás.
Es decir, son personas válidas, capaces, bien valoradas y creativas. Muchos trabajadores afectados presentan asimismo un exceso de ingenuidad o buena fe que les impide hacer frente desde el principio a quienes les intentan perjudicar.
La unanimidad persecutoria es una de las derivaciones finales más frecuentes. Ese ”todos contra uno” acredita la existencia de una reacción de violencia colectiva propia de los linchamientos. Es justamente esa unanimidad la que acredita el mobbing. Continue reading »
7.- ¿Y tú qué opinas?